La OTAN culmina el escudo antimisiles en Rumanía pese a las protestas de Rusia


La OTAN ha inaugurado en Rumanía un escudo antimisiles de corto y medio alcance diseñado y financiado por Estados Unidos, para repeler ataques eventuales desde la región de Oriente Medio y haciendo caso omiso a las protestas de Rusia, que considera el sistema de defensa en el que la Alianza trabaja desde hace seis años en el flanco oriental como una provocación.
El escudo puesto en marcha este jueves por la plana mayor de la OTAN está ubicado en la base de Deveselu, en el sureste de Rumanía, donde hay estacionados 130 militares estadounidenses. El escudo del llamado sistema "Aegis Ashore" está dotado de tres baterías con 24 misiles interceptores del tipo SM-3 y forma parte de la segunda fase del escudo en Europa. Su coste rondó los 880 millones de euros.


Según la OTAN, el objetivo de este escudo será repeler un ataque eventual de misiles proveniente de fuera del área euro-atlántica, riesgo que Estados Unidos identificó en su momento en Irán. Las relaciones con ese país se han distendido considerablemente tras el acuerdo en materia nuclear alcanzado el pasado año. La construcción del Aegis Ashore sin embargo no se detuvo.
"Nuestro programa de defensa antimisiles representa una inversión a largo plazo contra amenazas a largo plazo", ha justificado el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en la ceremonia de inauguración en Rumanía.
Stoltenberg reiteró que los misiles del sistema europeo de defensa están pensados para responder a eventuales amenazas con misiles de corto y medio alcance de fuera de la zona euroatlántica y en ningún caso contra amenazas desde Europa, es decir desde Rusia, país con el que la Alianza acaba de retomar el diálogo tras dos años de ruptura y entre los que sigue habiendo "profundas discrepancias" en palabras de Stoltenberg.
?"Los misiles interceptores son demasiado pocos, están localizados demasiado al sur y demasiado cerca de Rusia para poder interceptar los misiles balísticos intercontinentales rusos", ha reiterado Stoltenberg durante la ceremonia en Deveselu.


Moscú, sin embargo, aún sospecha que el "Aegis Ashore" tiene capacidad para lanzar misiles de largo alcance y por ha pedido por ello garantías legalmente vinculantes a la OTAN de que no es así, demanda que los aliados han rechazado con el argumento de que no es razonable que un país no aliado intente controlar sus sistemas defensivos.


"Estamos realmente convencidos de que el despliegue del sistema de defensa antimisiles representa una amenaza para la seguridad de Rusia", ha vuelto a repetir este jueves portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, para recordar luego que el presidente Vladímir Putin, ha preguntado contra quién funcionará ese sistema sin haber obtenido hasta el momento una respuesta convincente.


"Situación volátil en el flanco este de la OTAN"

No ayudarán a disipar las suspicacias de Rusia las declaraciones este jueves en Deveselu del presidente rumano, Klaus Iohanis. Antes de incidir en que el escudo antimisiles sólo responde a las amenazas fuera de Europa, señaló que "la situación del flanco este de la OTAN continúa siendo volátil" a raíz de la anexión de la península ucraniana de Crimea por Rusia y debido al conflicto entre Kiev y separatistas pro-rusos en el este de Ucrania".
Rusia, que tiene precisamente el sistema antimisiles aliado como la razón reforzar su presencia militar en su región más occidental, Kaliningrado, enclave entre Lituania y Polonia, ambos estados miembros de la OTAN, sigue encontrando razones para desconfiar y actuar en consecuencia.


El Jefe de las Fuerzas de Misiles Estratégicas , el general Sergei Karakayev, ha anunciado esta misma semana que su país está desarrollando un nuevo misil balístico intercontinental capaz de penetrar el escudo de la OTAN.
Entre tanto, la OTAN iniciará este viernes la tercera fase del sistema de defensa antimisiles en la ciudad polaca de Redzikow, cerca del enclave báltico ruso de Kaliningrado. Se prevé que empiece a funcionar a finales de 2018.

Fuente: http://www.elmundo.es